viernes, 2 de julio de 2010

El Monumento a la Muñeca de Eusebio Sempere.

En 1983, el día 29 de abril, día de "L'Entrà", momentos antes de "L'Angelus", una comitiva con el Centro Instructivo Musical de Onil a su frente y tras este la Corporación Municipal, presidida por José Navarro Laosa, políticos provinciales , representantes de las comparsas, del mundo de la cultura colivenca y vecinos sin más títulos que el ser seguidores de su paisano Eusebio se reunen en la Plaza Mayor para ir a inaugurar el nuevo Monumento de la Muñeca; mientras en la rotonda donde se emplaza la escultura móvil la tensión crece, prueban por última vez el mecanismo que hace girar el cilindro metálico ideado por Sempere, y para sorpresa de los operarios del ayuntamiento, encargados de su puesta en marcha, el motor no funciona, se empiezan a escuchar los primeros sones de la banda , los nervios van en aumento , a lo lejos ya se les ve bajar por la calle Mayor y Portal , los obreros rápidamente quitan la placa de mármol que esconde el motor, este sigue sin funcionar, la comitiva se adentra en la avenida de Castalla, finalmente deciden que uno de ellos debe entrar al pequeño habitáculo donde se halla el motor y manualmente hacer rodar el monumento, el elegido es el sr. Martinez Bernabe alias el "Conejo" , al mismo tiempo llega el coche rojo que acerca a Sempere al cruce del nuevo desvío, en la nueva intersección de las calles dedicadas a los creadores de las primeras industrias muñequeras en Onil, el Matrimonio Juan Mora y el Matrimonio Mira Garcia, segundos después llega la comitiva. Sempere baja del vehículo, ayudado por su inseparable amigo Abel se sienta en su indeseable nueva amiga, su silla de ruedas, y se unen al cortejo.Todos se acercan a la nueva glorieta, El alcalde junto a otro político de la época retiran la bandera que cubre las placas del monumento, y es estonces cuando"el Conejo dentro de su madriguera" con todas fuerzas hace girar el conjunto metálico al son de los aplausos asombrados de todos los asistentes. Luego vinieron los discursos y un pequeño homenaje a los trabajadores y empresarios del sector simbolizado con un ramo de flores depositado a los pies de la escultura. Y como si fuera premonitorio una de las frases de este monumento reza "LA ALEGRÍA DE UN NIÑO BIEN MERECE NUESTRO ESFUERZO" , sobretodo el del sr Martinez que durante todo el acto no paro de hacer girar el monumento.
No solo en su primer día de vida el monumento sufrió anécdotas, sino que a lo largo de su corta historia (tan solo 27 años) ha sido víctima de motes (como "el Paragüero", "Cilindrin"...) y ha ido cambiando de ubicación por distintos motivos.

Solo unos meses después algunos vehículos desorientados quisieron derribarlo, luego durante los primeros años se fue deteriorando , torciéndose y separándose algunos módulos a causa del fuerte viento que azota la zona donde estaba.

A los pocos años fue desmontado, guardando sus piezas en unos almacenes del ayuntamiento para en 1987 instalarlo (esta vez como escultura fija) en los jardines aledaños a la ermita de la Virgen de la Salud junto a la calle que lleva el nombre de su creador.




Finalmente el último viaje del monumento fue en 1999, para colocarlo en su lugar actual, presidiendo la plaza de entrada al Centro Cultural, esta vez se reparó su mecanismo y el 25 de mayo día de la inauguración de la casa de la cultura la escultura volvió a girar, eso si automaticamente, pero el movimiento le duro poco, ya que lo conectaron pocas veces después.