jueves, 14 de julio de 2011

Cartas al Director, 1902




El 8 de enero de 1902 en el diario "Heraldo de Madrid", apareció publicada una carta al director,firmada por un "Alicantino", como contestación crítica a un articulo publicado en la navidad de 1901 acerca de los juguetes y muñecas. En el articulo, este anónimo lector, reivindica la calidad , del producto "Colivenc" por excelencia, así como su procedencia, demostrando la importancia de la industria manufacturera en Onil ya en aquellos años.







LOS JUGUETES EN ESPAÑA
Sr. Director del Heraldo de Madrid.

Mí distinguido señor: Con verdadero deleite leí en el Heraldo la interesante y bien escrita información acerca de cómo se hacen las muñecas, ese juguete insustituible para las niñas que aprenden con él a practicar los deberes que la maternidad ha de imponerles con el tiempo.
Me ha de permitir, sin embargo, señor director, que rectifique el concepto de que la fabricación de muñecas ha progresado poco en España, afirmación que podrá ser exacta en lo que a Madrid se refiere, pero no así en lo que respecta a la península entera.
España es, por no citar más ejemplos, el industrioso pueblo de Onil, en la provincia de Alicante, y de allí salen juguetes de todas clases y muñecas de esas que el Sr. Ullrich, y con él la mayoría de las gentes, creen venidas de lejanas tierras, y que en realidad, como muchas otras cosas que creemos no se “crían” en nuestra casa, “nos trae Londou de Paris o de Alemania”, según grafica de un ingenioso “crouiqueur”.
En mis manos he tenido muñecas de Onil de esas que cuestan 20 y 25 duros, y puedo asegurar que en nada desmerecen de las fabricadas en Paris o en Alemania, lo cual prueba que no vamos tan rezagados, como se supone en ese ramo de la industria, como tampoco lo estamos en otras muchas, cuyos adelantos permanecen en el misterio, porque la preocupación tan generalizada de despreciar todo lo que no lleve sello exótico, obliga a los comerciantes a no divulgar el secreto de la procedencia de
sus géneros, en los muchísimos casos en que la ignorancia o la vanidad hacen que
el comprador desprecie los productos nacionales, por buenos que sean, y se incline ante la manufactura extranjera, aunque sea tan falsa como el “Oro Francés” o “la Plata Alemana”.
Perdone, señor director, esta oficiosidad mía, en gracia al sentido patriótico que le informa, y queda suyo atento seguro servidor que b.s.m.




UN ALICANTINO.

Nota: la fotografía es de finales del siglo XIX , en ella aparecen el matrimonio Juan - Mora , dueños de la fabrica de muñecas Juan y Cía, rodeados de sus trabajadores.